Caso

Di Lucca es un niño alegre y energético de 4 años que presenta un diagnóstico del Trastorno del Espectro Autista nivel grave de funcionamiento. Fenotípica con estatura y peso adecuado según su edad. 

En Montessori se trabajan materiales según área de desarrollo, es decir, la filosofía trabaja 4 grandes áreas: matemáticas, lenguaje, vida práctica y sensorial. Gracias a esta división, el trabajo se presenta individualmente según la necesidad que presenta cada uno de los estudiantes, factor que le ha favorecido en gran nivel a Di Lucca ya que él presenta dificultades en dichas áreas pero mayoritariamente en el área sensorial y de lenguaje.

Se observa que presenta dificultades de comunicación (únicamente dice “galleta más” que es que quiere mas galleta y “pez”). No tolera texturas ásperas ni colores muy intensos, así como sonidos altos y fuertes, tampoco espacios cerrados donde haya muchos niños; al principio de año no comía absolutamente nada más que galletas, por lo que se tuvo que trabajar a fondo la parte nutricional (hoy en día, iniciando segundo semestre, ya logra comer más elementos).

Sus ataques suelen ligarse directamente a la distorsión de la rutina de clase, sonidos fuertes, movimientos muy rápidos, cambios de pañal, materiales de trabajo, texturas, entre más del área sensorial y todo lo mencionado anteriormente.

A Di Lucca le encantan los animales marinos pero esta afinidad por el mundo marino le ha causado un retraso significativo en el trabajo de habilidades sociales debido a su preferencia que limita gradualmente el trabajo de sus otras áreas por falta de interés en ellas. Al notificar dicha obsesión a sus especialistas como de rutina se expresan sus avances y trayectoria educativa, se optó por eliminar completamente cualquier material de trabajo, juguete u objeto en sí que sea de esta categoría; al haber tomado dicha decisión, se ha visto beneficiada su área social ya que interactúa un poco más con sus compañeros de clase y las teachers. Asimismo, el área de lenguaje se ha visto beneficiado debido a la asignación de una teacher sombra, la cual implementa estrategias educativas como pictogramas para la asignación de roles dentro de la clase, así como el establecimiento de una rutina tanto de trabajo como recreativa, es especialista en el área de lenguaje lo cual ha potenciado lo mejor de él, asimismo, posee una presentación de materiales mucho más individualizada a lo que generalmente es ya que se adapta completamente al estudiante.

Dentro del ámbito social, como fue mencionado anteriormente, se observa bastante nulo pero con avances significativos en las últimas fechas.

Conclusiones 

Si bien es cierto, las personas diagnosticadas con el trastorno del espectro autista, también conocido como TEA deben cumplir con ciertas características y criterios como los que están expuestos tanto en el DSM-5 como en el CIE-11 no todos los pacientes son iguales. Típicamente las alteraciones presentadas por las personas con TEA son motoras, sensoriales, cognitivas y emocionales. No obstante, cada uno es único por lo cual cada caso debe abordarse según la necesidad específica de cada niño. Asimismo, se considera fundamental el diagnóstico temprano y oportuno de las personas con TEA ya que entre más temprano se diagnostica el tratamiento será más efectivo para garantizar el desarrollo de una funcionalidad óptima, necesaria para una buena calidad de vida. 

Con respecto al marco conceptual investigado sobre el TEA, en cuanto a la necesidad de su diagnóstico temprano y a un tratamiento efectivo, fue validado mediante el criterio y opinión de especialista en la materia, quienes defienden vehementemente la necesidad de diagnosticar este trastorno en la población infantil, con el fin de determinar el grado y darle un tratamiento diferenciado.  Es necesario, sin duda alguna, observar detalladamente el comportamiento de los estudiantes y establecer el grado del trastorno, porque el tratamiento tiene que trabajarse por cada situación diagnosticada.

Otro aspecto que refleja esta investigación y que es común en el criterio de los especialistas, es la importancia de incorporar a las personas estudiantes, quienes sufren de estos trastornos, en las aulas regulares y velar constantemente, por otorgarles igualdad de condiciones, tal como se describe en la Ley 7600 y 8861. Esto permite establecer que no se puede trabajar estos casos de trastornos en forma aislada, sino más bien dentro del ambiente normal de enseñanza, con la finalidad que su adaptación sea lo más oportuna posible.

El caso real estudiado, con el niño Di Lucca Battaglini Cappa, evidencia las características del TEA establecidas en la investigación. A Di Lucca se le diagnosticó un Trastorno del Espectro Autista con nivel grave de funcionamiento, el cual requirió de una tratamiento diferenciado, que ha permitido una evolución positiva, gradual y positiva.  Gracias a este contraste entre la teoría investigada y caso real, se puede afirmar que una diagnóstico y tratamiento temprano del TEA puede brindar una calidad de vida adecuada y su efectiva interrelación e interacción con las demás personas estudiantes, en los niveles superiores de educación.

Finalmente, se puede concluir de la investigación, que, si bien el diagnóstico y tratamiento de este trastorno es una iniciativa del docente, es evidente la necesidad de trabajar en forma conjunta con la institución y los padres de familia.  Una condición positiva similar en el hogar y en la institución, fortalece los esfuerzos por mejorar las condiciones de vida de las personas con TEA.  Si la persona estudiante interpreta su ambiente social y educativo similar en cualquier espacio o lugar, los resultados pueden ser muy satisfactorios.

Recomendaciones

Es sumamente importante recordar que el TEA se presenta de formas diferentes en todas las personas, es decir, no todos tienen los mismos síntomas ni tampoco presentan dificultades de la misma gravedad en las mismas áreas. A la hora de trabajar y lidiar con un niño o joven con TEA, ya sea en casa o en el aula, se debe procurar darle mucha atención al individuo, enfocándose en sus acciones, sus reacciones, fortalezas y debilidades para de esta forma saber llevar a cabo un proceso que se adapte a esto en específico. Considerar a la persona por encima del trastorno es crucial, ya que trabaja las dificultades específicas que tiene el individuo, enfocándose en sus áreas de fortaleza y adaptándose a su proceso de aprendizaje y socialización. 

Como con cualquier humano, las personas con TEA necesitan y buscan un bienestar emocional, sin embargo, en muchos casos, estos lo consiguen de forma diferente a los demás. Establecer rutinas tanto en casa como en el aula pueden ayudar a limitar la ansiedad y estímulos negativos que surgen del no saber qué sigue después. Reducir estímulos excesivos como los sonidos, colores, texturas o hasta sabores fuertes o diferentes, dependiendo de la persona, ayuda a limitar las reacciones negativas como ansiedad o enojo, o simple sobreestimulación. Simplemente preguntarles lo que necesitan y de lo que requieren, ya es un paso grande hacia adelante, demostrándose seguridad y estabilidad, aportando a este bienestar emocional. 

Las personas con TEA son como cualquier persona, simplemente ven y experimentan la vida de formas diferentes que las personas neurotípicas. Todo ser humano desea ser querido y ser normal, por lo que la recomendación más simple e importante es brindarles a todos un trato igual. Las adecuaciones e intervenciones son herramientas para hacer que estos estudiantes tengan una vida más cómoda y observar cómo el mundo se adapta un poquito a sus necesidades, sin embargo, el trato hacia ellos debe ser el mismo. Las personas con TEA siguen siendo niños, que buscan juego, buscan entretenimiento, buscan comodidad, y como a cualquier otro, se les debe ayudar en esto. Es importante demostrarle a los demás niños del aula la importancia de ayudar a sus compañeros con TEA y de tratarlos como se trataría a cualquier otro amigo, ya que eso es lo que son.





 

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